[VIDEO] Alan Woods: "Defender la revolución bolivariana ante la ofensiva reaccionaria" Escrito por: Alan Woods - Corriente Marxista Internacional

El dirigente de la Corriente Marxista Internacional Alan Woods insiste en la necesidad de defender la revolución bolivariana ante la ofensiva de la reacción y del imperialismo.

¿Quién es el enemigo, camaradas de Marea Socialista? Escrito por: Jorge Martin (www.marxist.com)

marea socialistaMarea Socialista afirma que el principal problema al que se enfrenta Venezuela es la deriva autoritaria del gobierno de Maduro. Empezando por una premisa incorrecta, terminan con conclusiones totalmente erradas que les colocan del otro lado de la barricada. Veamos. 

Sobre la Asamblea Constituyente: Un primer análisis Escrito por: Corriente Marxista del PSUV - Lucha de Clases

El presidente Maduro ha convocado a la realización de una Asamblea Nacional Constituyente. ¿Qué papel jugará este proceso en la actual crisis que vive la Revolución Bolivariana? Permitirá la Constituyente radicalizar hacia la izquierda de manera definitiva la revolución, derrotando así a las fuerzas de la reacción burguesa e imperialista de una vez por todas, o será este nuevamente un proceso político estéril, como ocurrió con el Congreso de la Patria? El siguiente artículo constituye el primer pronunciamiento oficial de la Corriente Marxista Lucha de Clases sobre la convocatoria a Constituyente, las tareas de la revolución y las perspectivas para la lucha de clases en Venezuela.

Imperialistas golpistas aúllan sobre un golpe de estado - ¿Qué está sucediendo realmente en Venezuela? Escrito por: Jorge Martin - Corriente Marxista Internacional

1ra declaración de la Corriente Marxista Internacional

“¡Golpe de estado en Venezuela! ¡Maduro concentra todo el poder!” A sólo unos días del 15 aniversario del golpe de estado contra el presidente democráticamente electo Hugo Chávez (del 11 al 13 abril de 2002), los mismos que lo llevaron a cabo (la oligarquía venezolana, sus amos en Washington y sus perros falderos en Buenos Aires, Brasilia, Santiago de Chile y Lima, jaleados por la jauría mediática en Madrid y EE.UU.) ahora están gritando y aullando como hienas contra un supuesto “auto golpe de Estado” del presidente Maduro.

Venezuela: Revolución, reforma y contrarrevolución Escrito por: Deivi Peña

Reforma o Revolución

La revolución Bolivariana ha estado desde sus inicios, desde el proyecto bolivariano del MBR200 antes de la victoria electoral del 99, enmarcada en la disyuntiva entre reforma o revolución. El Chávez de aquella época pretendía que una serie de reformas legales bajo la democracia-burguesa podrían dejar encaminado un proceso de cambios que paulatinamente se iría “enderezado” por sí solo, a imagen y semejanza de las potencias industrializadas. Es decir, en sus inicios, el proyecto de gobierno con una visión limitada a reformas legales, no podía comprender que la política es, como explica Lenin, “economía concentrada”, y que las leyes dentro del marco de la sociedad capitalista tan sólo representan relaciones de poder. Es decir, las leyes por sí mismas no son sino un reflejo de las ideas de la clase dominante, y de las relaciones sociales que imperan en el momento. Por lo que para transformar la sociedad no basta con transformar las leyes, es necesario traspasar los márgenes de la propiedad burguesa sobre la que se asientan.

Como formar parte de la Corriente Marxista Lucha de Clases Escrito por: Corriente Marxista Lucha de Clases

ÚneteLucha de Clases, sección venezolana de la Corriente Marxista Internacional, es una organización política que se quiere posicionar como la Corriente Marxista del PSUV y de la juventud en las universidades y centros de trabajos, de tal manera que se puedan alimentar de la teoría Marxista y a través de las bases, desde abajo, consolidar una dirección verdaderamente revolucionaria con miras a la construcción del Socialismo Científico en el país, es por esto que estamos conformados en su mayoría por militantes del PSUV y de la JPSUV, aunque no estamos limitados a la participación y colaboración de camaradas de otros partidos y/o organizaciones, mientras asuman el compromiso de formarse continuamente bajo las ideas del Marxismo.

Editorial: Lucha de Clases nro. 20

La derrota del pasado 06 de diciembre ha marcado un punto de inflexión para la Revolución Bolivariana. Durante los últimos 17 años, ha habido innumerables oportunidades de completar la revolución mediante la expropiación de la burguesía y el desmantelamiento del estado burgués, pero, lamentablemente, esta tarea no ha sido llevada a cabo.

Durante mucho tiempo, la mejora considerable del nivel de vida de las masas, a partir de las importantes conquistas sociales logradas por la revolución, tales como el aumento de los salarios y del poder adquisitivo de la clase trabajadora, la misión Barrio Adentro y la democratización del acceso a la educación básica y universitaria, fueron utilizadas por los reformistas dentro del movimiento bolivariano, como excusa para aplazar la necesaria tarea histórica de abolir el capitalismo.

Ahora, cuando la crisis mundial del capitalismo nos impacta duramente mediante la caída de los precios del petróleo, a la vez que la burguesía parásita nacional arrecia su sabotaje a la producción y distribución de alimentos y bienes de primera necesidad, no existe posibilidad alguna de continuar aplazando la tarea histórica de la expropiación de la burguesía. Hoy, las únicas opciones posibles son la victoria o la derrota, vencer o morir. No hay más tiempo para seguir aplazando la expropiación de los capitalistas. Si la revolución no es completada en el corto plazo, la Revolución Bolivariana sufrirá una derrota decisiva y defintiva.

Lo ocurrido el 6 de Diciembre es una evidencia irrefutable de esto. No se trata de una victoria “circunstancial” de la oposición, como los principales dirigentes del chavismo le han catalogado con desdén en sus alocuciones. Se trata de un proceso de profundo desgaste, desmoralización y desmovilización entre las bases del movimiento bolivariano, debido a la grave situación económica que, durante tres años ya, viene golpeando todos los días a las masas trabajadoras, y cada vez con mayor fuerza.

Como hemos explicado en otros documentos y artículos, lo que está ocurriendo en Venezuela es, desde un punto de vista de marxista, un proceso de reflujo. Al recrudecerse la difícil situación material de las masas trabajadoras, como consecuencia de la guerra económica, éstas lentamente han venido sufriendo un proceso de agotamiento, que las ha venido llevando a la apatía y finalmente a la desmovilización, o en el peor de los casos, a buscar una salida en las falsas promesas de la derecha, ante la dura situación económica actual.

Durante varios años los marxistas del PSUV hemos advertido que, al no completarse la revolución, al dejar en manos de la burguesía las palancas económicas del país, estas harían uso de ellas para sabotear la economía, golpear a las masas trabajadoras, y así socavar la base de apoyo social y político de la revolución. Ahora este proceso está ocurriendo aceleradamente y está alcanzando su punto culminante.

El primer paso fue la victoria del 6 de diciembre, y ahora la derecha va por el revocatorio. Si la burguesía logra recaudar los 4.000.000 millones de firmas para la convocatoria al referendo revocatorio, en el marco de la grave situación de inflación desatada, especulación sin controles y escasez crónica de los productos de la canasta básica, puede decirse con casi total certeza, que la Revolución Bolivariana será derrotada en el referendo, y el mandato del presidente Maduro será revocado, abriendo así las puertas al inicio de un proceso contrarrevolucionario en el país.

A pesar de ello, los reformistas dentro del partido y del gobierno han sido y son absolutamente incapaces de comprender la gravedad de la situación y de actuar en consecuencia.

A pesar de la crisis histórica que vive hoy la revolución, una vez más los reformistas han vuelto la espalda a la posiblidad de radicalizar la revolución hacia la izquierda, y en cambio, mantienen de forma empecinada y obstinada su posición de establecer alianzas con la burguesía, lo que ha sido plenamente confirmado con las medidas económicas anunciadas por el presidente Maduro hace 3 meses, entre las cuales se encuentran la creación del Consejo Nacional de Economía Productiva, con una abrumadora mayoría burguesa, la creación de los 14 motores en alianza con capitalistas nacionales y transnacionales, el aumento del ISRL, la devaluación de la moneda y el aumento de la gasolina, entre otras.

Estas medidas, que no plantean ningún tipo de ruptura con el marco capitalista de la propiedad privada sobre los medios de producción, ni tampoco implican la implementación del control obrero para luchar contra la guerra económica en el ámbito de la producción, están por lo tanto, destinadas al fracaso.

No obstante, como hemos dicho ya, los reformistas han mantenido total firmeza en defensa de la política de conciliación de clases con la burguesía. Algunos de ellos, como el camarada Jesús Farías, en una mezcla de cierta ignorancia histórica y repetición de viejas fórmulas equivocadas, han usado como argumento a la vieja NEP soviética, la Nueva Política Económica aplicada en la Revolución Rusa luego de la guerra civil, para defender el craso error, de proporciones históricas, de volver a tender la mano a los empresarios parásitos de este país, como supuesto medio para salir de la situación de escasez e inflación que existe hoy, cuando la aplastante mayoría de este empresariado, es el que precisamente, ha utilizado el sabotaje a la producción y distribución de los bienes de primera necesidad, como instrumento político para lograr derrotar a la Revolución Bolivariana de una vez por todas.

Las cartas están echadas. Si nuestra dirigencia no da un gran viraje hacia la izquierda, un golpe de timón económico, nacionalizando la banca y el sector financiero, estableciendo el monopolio del comercio exterior, expropiando los principales monopolios industriales y comerciales del país y decretando el control obrero sobre la producción, distribución y comercialización de todos los bienes elaborados en el país, a fin de poder derrotar el sabotaje a la producción, el acaparamiento, el bachaqueo y el contrabando de extracción, entonces no habrá manera alguna de poder derrotar la ola de inflación, especulación y desabastecimiento que hoy azota al pueblo trabajador.

A su vez, si la situación de escasez crónica e inflación desatada no es derrotada y se mantiene en el tiempo, entonces el proceso de reflujo, es decir, de desmoralización y desmovilización de las masas, continuará agudizándose hasta alcanzar niveles críticos. En esas condiciones, como ya hemos explicado, la realización del referendo revocatorio tendría inevitablemente un trágico desenlace para la Revolución Bolivariana.

No podemos perder más tiempo. Si la dirigencia bolivariana no toma hoy las medidas adecuadas para luchar contra la guerra económica hasta lograr derrotarla, la clase obrera, los campesinos, los pobres y los jóvenes de Venezuela, sufrirán durante los años por venir los golpes terribles del martillo de la contrarrevolución burguesa, por culpa de la nefasta política conciliadora del reformismo.

¡Basta de pacto y conciliación con la burguesía!

¡Radicalizar la revolución para derrotar a la contrarrevolución!

¡Expropiación de la burguesía y control obrero sobre la producción!

¡Únete a la Corriente Marxista del PSUV!



Últimas Publicaciones