A pesar del quemante sol del equinoccio de primavera (21 de marzo) en la latitud cero y a 2.800 mts de altura, la población quiteña se movilizó en el día de hoy en forma significativa como una demostración de fuerza y decisión ante una nueva ofensiva de la derecha ecuatoriana. En efecto, para el día de hoy los 57 diputados destituidos por el Tribunal Supremo Electoral el pasado 8 de marzo por haber intentado interferir con la organización del referéndum nacional que dará paso a la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente plenipotenciaria, habían anunciado un nuevo intento por forzar su entrada en las instalaciones del Congreso Nacional con la finalidad de bloquear la instalación de las sesiones ordinarias con los diputados a favor de la consulta y varios suplentes que decidieron dar su apoyo al funcionamiento del parlamento.

Desde tempranas horas de la mañana comenzaron a movilizarse diversas organizaciones populares, indígenas , trabajadores y estudiantes hacia la centro de la ciudad justo frente al monumento al Libertador Simón Bolívar donde queda la antigua sede del Banco Central y lugar donde funciona provisionalmente el Congreso Nacional tras un extraño incendio ocurrido hace dos años que destruyó la sede original actualmente en reconstrucción. Podían verse grupos de cientos de marchistas por las principales avenidas de la capital con pancartas de rechazo a los 57 congresistas destituidos y de apoyo a la Asamblea Constituyente. Igualmente lanzaban consignas con gran entusiasmo que ya son conocidas en todo nuestro continente indoamericano como el ¡Alerta, Alerta, que camina, la espada de Bolívar por América Latina! , así como consignas en contra de la oligarquía y del imperialismo yanqui.

A las 11 de la mañana ya los alrededores del Congreso Nacional se encontraban colmados de manifestantes que obligaron el cierre del tramo central de la Avenida 10 de Agosto una de las principales de Quito. Banderas nacionales se mezclaban con las banderolas de las diferentes organizaciones que apoyan al proceso constituyente y al presidente Correa. Se notó gran presencia de los militantes del Movimiento Democrático Popular MDP, frente de masas del Partido Comunista Marxista Leninista y de organizaciones estudiantiles. Las consignas y las bocinas no cesaban así como el ingenio popular que elaboró muñecos burlescos como una rata con la cara de Lucio Gutiérrez.


A las 12 el Congreso logró el quórum requerido para reiniciar su funcionamiento y de esta forma la maniobra de la derecha que hizo hasta lo imposible para evitar que esto sucediera quedó derrotada. El primer orador fue el diputado Terán del MDP quien resaltó la importancia del momento que estaba viviendo el Ecuador dentro del contexto revolucionario en América Latina. Hizo un recuento histórico de todas las jornadas vividas por el pueblo latinoamericano desde que se decretó el “fin de la historia”, luego el levantamiento popular de Caracas en el 89, los levantamientos indígenas y populares en el Ecuador y el resto del continente y auguró una nueva era, de construcción de una patria solidaria, humanista y socialista.


Ante la movilización popular los 57 diputados de la oligarquía destituidos decidieron no presentarse y en horas de la tarde se informó que estaban reunidos en un lujoso hotel en la ciudad de Guayaquil, desesperados y acobardados ante el despertar del pueblo ecuatoriano, que ha entendido que las causas de su pobreza no dependen de un cambio de gobierno por otro sino de la transformación radical y revolucionaria de la nación. Al igual que la derecha venezolana, la ecuatoriana en estos “difíciles momentos” luce disociada, errática, atrapada en su prepotencia de clase parece no terminar de entender los cambios que se están operando en la conciencia de las masas y pretenden manejar la situación recurriendo a viejos argumentos que ya no le funcionan.

Sus líderes tradicionales como Febres Cordero y Durán Ballén ya están viejos y desprestigiados, y sus relevos como el ex contrincante del presidente Correa, Álvaro Noboa y el Alcalde de Guayaquil Jaime Nebot representantes de la mas rancia oligarquía de Guayas se aprecian histéricos y sin un discurso articulado y coherente ante la alta popularidad de Rafael Correa que alcanza el 80%. Pero el cuadro patético lo completa Lucio Gutiérrez , traidor y lame botas del imperialismo yanqui, quien a pesar de su “trayectoria” y el rechazo que genera en la mayoría de la población, no vacila en aparecer histérico en la televisión denunciando a Correa de dictador, de corrupto, de cobarde, de ser títere de Chávez y de querer convertir a Ecuador en un país totalitario como Venezuela , y asegurando en un arrebato de disociación psicótica que el va a arrasar en las elecciones para la Asamblea Constituyente.

Así pues el pueblo ecuatoriano realizó hoy una nueva y exitosa jornada que sirve de indicador de su decisión y coraje, del compromiso con el proceso constituyente para la transformación radical de país. El pueblo intuye que esa derecha que hoy luce impotente y desesperada no vacilará en tomar cualquier atajo violento y golpista cuando vea a confirmada su aplastante derrota en las elecciones para la ANC y por eso muestra su músculo, el de la movilización, ya que un pueblo decidido y movilizado es invencible como lo demostró el pueblo cubano en el 61 en Playa Girón y el venezolano en las jornadas del 13 de abril de 2002.

Ya las 3 de la tarde, el recio sol equinoccial comenzaba a mermar ante el intenso frió que baja de las altas cumbres que rodean a esta hermosa ciudad, y Quito se convierte nuevamente en una ciudad de 8 grados centígrados. El abrazo del Taita Inti (Padre Sol) sobre la Pacha Mama (Madre Tierra) finaliza…… hasta el nuevo amanecer.