Juventud Marxista

Condiciones para una revolución – Conciencia vs Dirigencia

Los sectores reformistas de la dirigencia del PSUV, acusan a las masas de su bajo nivel de conciencia, y que gracias a esto es imposible llevar a cabo las transformaciones mucho mas radicales que la Revolución Bolivariana necesita. Sin embargo, tanto en la Rusa zarista, como en la Cuba de Batista – por nombrar solo dos –, el pueblo carecía de una clara conciencia socialista, previamente a la revolución. Entonces, ¿Qué lecciones nos enseñan estas experiencias revolucionarias? ¿Es la conciencia una traba?.

El revolucionario ruso y líder de la primera revolución de carácter socialista, Vladimir Lenin, nos explicó a través de sus escritos, que para llevar a cabo una revolución social – sea de tipo socialista o no –, es necesario la acumulación de ciertas condiciones necesarias, que si se conjugan al mismo momento, permiten el surgimiento de un proceso revolucionario.

Las condiciones objetivas, se refieren a las condiciones materiales de existencia de la población, en torno a la acumulación de las contradicciones sociales: hambre, pobreza, desempleo, opresión, etc. En tal sentido se requiere una acumulación suficiente de condiciones adversas, como para que las masas populares logren el salto cualitativo, que les permita romper con las posturas conservadoras, tolerantes y pasivas, y salir a las calles para exigir un cambio, derrocar un gobierno, o en nuestro caso, defender un proceso revolucionario.

Las condiciones subjetivas, por otro lado están representadas en la idea generalizada de rechazo a las condiciones materiales actuales. Así como en una vanguardia consciente que pueda orientar a las masas en la dirección correcta.

Tanto en la revolución Cubana como en la Rusa, ambas condiciones estuvieron presentes al momento de llevar a cabo estas revoluciones, por lo tanto fue posible la toma del poder y la transformación de la sociedad. Sin embargo, nuestra vanguardia de mediados del siglo pasado, y en especial la latinoamericana, no supo identificar las lecciones que la revolución Cubana nos enseño. Y cayeron en el vanguardismo, sin tomar en cuenta las condiciones objetivas se aventuraron bajo el Guerrillerismo / Foquismo, llevando al fracaso todos los movimientos que tomaron esta vía.

En Venezuela antes de la Revolución Bolivariana, tuvimos ambas condiciones, aunque nunca en el mismo momento. En las décadas de los 50s, 60s y 70s, tuvimos excelentes condiciones subjetivas. Una vanguardia radical y muy avanzada, que libró profundas luchas por las transformaciones sociales necesarias para la población. Sin embargo, no había una acumulación suficiente de contradicciones sociales que obligaran a las masas a sumarse a esta vanguardia en pro de la revolución socialista. En otras palabras, las condiciones objetivas no estuvieron presentes.

Por el contrario a finales de los 80s y principios de los 90s, las condiciones objetivas maduraron lo suficiente, obligando a las masas a radicalizarse y salir a las calles a reclamar el cambio necesario. Sin embargo, las principales organizaciones políticas de izquierda, habían entrado en un proceso de reflujo, debido a las brutales represiones en contra de sus dirigentes, y la traición de los oportunistas y quinta columnas de la derecha. Es por esto que no hubo una vanguardia organizada que pudiera orientar claramente a estas masas, hacia la toma del poder y la construcción del socialismo en Venezuela. En este caso hubo una carencia de las condiciones subjetivas.

Durante 14 años de Revolución Bolivariana, las condiciones objetivas, producto de las contradicciones sociales acumuladas por mas de 40 años de puntofijismo – y en las dictaduras antes de él –, siguen permitiendo que las masas radicalizadas, una y otra vez hayan salido, incluso exponiendo sus vidas, en defensa del proceso revolucionario: en el golpe de estado del 2002, en el paro petrolero, en las guarimbas y sabotajes, en las tantas elecciones, etc. Sin embargo, los elementos que permiten las condiciones objetivas favorables para la revolución, son precisamente aquellas condiciones desfavorables que hemos ido eliminando a través de las innumerables reformas que hemos llevado a cabo en estos 14 años.

En este sentido, una menor acumulación de condiciones objetivas, a la larga se traducen irremediablemente en un reflujo de las masas, pudiendo significar una derrota electoral ante la derecha, en el futuro cercano.

Todo esto pone de manifiesto la importancia de una vanguardia marxista que pueda orientar correctamente las riendas de la revolución para radicalizar el proceso de transformación y poder consolidar el Socialismo en el país. A diferencia de las afirmaciones que los reformistas hacen, acusando a la conciencia como un problema y una limitación. Por el contrario, la única traba en la actualidad es un sector de la dirigencia, los reformistas, que son incapaces de asumir la tarea revolucionaria de radicalizar el proceso de transformación y llevar a cabo, la Revolución Socialista.

Para esto es necesario una vanguardia consciente, armada con la solides de la teoría marxista, y con un accionar revolucionario consecuente con la teoría. Solo participando activamente podemos asegurarnos de que podemos consolidar el Legado de Chávez, la consolidación del socialismo. Únete a la Juventud Marxista y ayúdanos a conformar la Corriente Marxista del PSUV.


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