Venezuela: 23 de febrero – el día que los golpistas no pasaron

El 23 de febrero vino y se fue. Este fue el día que Estados Unidos y sus títeres locales calificaron como el “Día D”, cuando se suponía que la “ayuda humanitaria” ingresaría al país contra la voluntad del “malvado Maduro”, algo que, como incluso admitió el corresponsal de la BBC, casi nada tenía que ver con la ayuda y mucho que ver con desafiar la autoridad del presidente Maduro.

En su locura, Guaidó (“White Dog”, Perro Blanco, como lo llaman los venezolanos) se dirigió a las Fuerzas Armadas de Venezuela, ¡y se asignó el título de “comandante en jefe”! ¿Qué sigue? ¿Papa? ¿Ganador del Premio Nobel?

Los eventos comenzaron el viernes 22 con el concierto de Branson en el puente Tienditas en la frontera entre Venezuela y Colombia. Sí, este es el puente que Marco Rubio afirmó que había sido bloqueado por el “régimen de Maduro”, a pesar de que el puente nunca se había inaugurado ni abierto al tráfico. Los medios, por supuesto, repitieron esta mentira hasta el final, y solo CBC se tomó la molestia de retractarse. Se suponía que el concierto de música “Venezuela Live Aid” de Branson atraería a medio millón de personas, pero al final fue un asunto bastante insignificante, con un máximo de 20.000 asistentes.

Los artistas que nunca han levantado ni un dedo por los pobres y los que sufren violaciones de los derechos humanos en sus propios países se unieron para ayudar a los venezolanos pobres, cientos de miles de los cuales supuestamente están a punto de morir si no llega la ayuda, transportada por el Ejército de los EE.UU., según Guaidó.

Ya, el viernes, hubo un incidente fatal, al cual el circo mediático del mundo se aferró de inmediato. En un enfrentamiento armado en Kumarakapay, Estado de Bolívar, uno o quizás dos pemones[1] resultaron muertos. Los medios de comunicación capitalistas publicaron de inmediato el titular: “dos muertos cuando Maduro abre fuego contra el convoy de ayuda”, o palabras por el estilo. Una completa mentira. ¡CBC en Canadá incluso habló del incidente involucrando tanques! Lo que realmente sucedió aún no está completamente claro, pero lo que sabemos es que algunas personas de la etnia Pemón de la ciudad local (que está a 80 km de la frontera con Brasil) intentaron detener un convoy de autobuses (no tanques) de la Guardia Nacional de camino a la frontera. En el enfrentamiento, dos personas murieron, según afirma la oposición, debido a los disparos de la Guardia Nacional.

Más tarde, Guaidó afirmó que un camión de ayuda había cruzado la frontera desde Brasil. Esto resultó ser otra completa mentira. Guaidó y sus niñeras, que se habían reunido todos en Cúcuta (no Cucutá, como lo llaman los periodistas extranjeros), estaban desesperados por mostrar alguna señal de éxito en un día que no se desarrolló conforme al plan.

La reunión en Cúcuta fue aturdidora. Piñera, el presidente chileno (y admirador del general Pinochet); el secretario general de la OEA, Almagro; el acusado culpable y violador de los derechos humanos Elliot Abrams; el jefe de la mafia cubana de Miami, Marco Rúbio … todos estaban allí para incrementar la presión e incluso, quizás, buscando una oportunidad para levantar su imagen ante la caída de un dictador. Estaban decepcionados, y no solo con los “artistas” que Branson había contratado.

El viernes lograron obtener una “deserción” de un alto perfil, la del “Pollo” Carvajal: un ex oficial de alto rango militar y de la inteligencia venezolana. Los pequeños detalles que la entrevista del New York Times no dijo, son que ya se había unido a las filas de la oposición en agosto de 2017, por lo que no fue en absoluto una deserción, y en segundo lugar, fue acusado por la DEA y el departamento del Tesoro de EEUU de todo tipo de delitos (narcotráfico, colaboración con las FARC, ser un agente de Hezbollah) y que probablemente esta sea su motivación ahora para acusar a los funcionarios del gobierno venezolano de esas mismas cosas.

La verdad es que el elemento clave en este intento de golpe de Estado, un quiebre en las Fuerzas Armadas, no se ha materializado, y Guaidó (a pesar de sus delirios de grandeza), no es un presidente, sino un diputado de la oposición (como incluso CNN y la BBC lo han llamado en estos días).

Guaidó estaba tan desesperado por participar en la acción que cruzó la frontera ilegalmente y asistió al recital de Branson, donde recibió una bienvenida de héroe. Tal vez el presidente colombiano Duque estaba un poco preocupado de que Guardó, al ver a la multitud, decidiera proclamarse presidente… ¡de Colombia! El problema del “presidente a cargo” de Trump será ahora que la frontera se ha cerrado y, por lo tanto, se ha convertido en un “presidente en el exilio”, o tal vez esa fue su forma elegante de abandonar un plan que no fue según lo planeado.

El intento de forzar la “ayuda” a través de la frontera no tuvo éxito, para decepción de los dignatarios reunidos. Por la mañana, dos guardias nacionales de Venezuela se apoderaron de dos vehículos blindados y los embistieron contra las cercas de uno de los puentes fronterizos. Hirieron a una mujer policía y a una periodista chilena. Saltaron de los vehículos y corrieron hacia la frontera con Colombia, donde los políticos de la oposición venezolana los recibieron.

Uno de los políticos había sido liberado de la cárcel como parte de los intentos del gobierno de Maduro para apaciguar a la oposición, a pesar de haber sido acusado de disturbios violentos. Eso nos dice todo lo que necesitamos saber sobre los intentos de apaciguar a la oposición. Al final, de los tres guardias nacionales que desertaron, uno trabajaba en la cocina y otros dos en tareas administrativas. Esto no significa un golpe militar en absoluto.

Más tarde en el transcurso del día, vimos imágenes de Guaidó en el costado de un camión articulado que llevaba paquetes de USAID, la agencia estatal de ayuda de EEUU. Hizo una pose heroica para las cámaras, pero cuando el convoy de camiones se acercó al cruce de la frontera, desapareció silenciosamente, dejando el verdadero trabajo heroico de pasar por las líneas de la policía a sus seguidores. Lo intentaron, pero todo lo que se requería para dispersar a esta multitud eran unas cuantas latas de gas lacrimógeno y balas de goma.

Además de la Guardia Nacional, también protegieron la frontera venezolana cientos de civiles que habían llegado de diferentes partes del país, incluido un contingente de la Corriente Revolucionaria Bolívar Zamora de Apure con sus Brigadas de Defensa de los Pueblos Hugo Chávez.

Frustrados por su falta de progreso e incapacidad para atravesar las líneas policiales, los partidarios de la oposición incendiaron uno de los camiones de ayuda. ¡Parece que la ayuda no era tan preciosa después de todo! Por supuesto, ahora están tratando de culpar a los guardias fronterizos venezolanos por la quema del camión. Las imágenes aéreas muestran cómo los guardias se encontraban a cierta distancia del camión y las imágenes en primer plano muestran a los partidarios de la oposición venezolana prendiéndolo en llamas. No esperamos un informe verídico de este incidente tampoco.

En total, a lo largo del día, una docena de guardias nacionales venezolanos cruzaron la frontera. El ministro colombiano de asuntos exteriores afirma que eran 60, pero podemos tomar esa afirmación como insignificante.

El saldo principal del día se puede encontrar en este subtítulo de CNN en español: “la entrega no se logró”. De hecho, en su conferencia de prensa matutina, la pandilla reunida ya tenía dudas y anunció una nueva reunión el lunes en la que impondrían más sanciones.

Mientras tanto, en Caracas, tuvo lugar una gran marcha chavista para rechazar la intervención imperialista.

Esta fue una manifestación considerable, que demuestra cómo la amenaza del imperialismo está provocando una reacción en la cual, incluso muchos de los que están desilusionados o críticos con Maduro, están cerrando filas contra la agresión de los EE.UU. ( Ver este informe de PBS para tener una idea de esto). En el mitin, Maduro anunció que rompía todas las relaciones diplomáticas con Colombia.

El corresponsal del New York Times en la frontera resumió el día con estas palabras: “Hay un sentimiento de que el impulso se está perdiendo en el puente. La sensación de la movilización de ayer se ha ido y el puente se parece más a una conferencia de prensa con líderes regionales frustrados”.

Frustración es la palabra clave. Hoy el imperialismo no logró sus objetivos, y eso es una victoria a nuestro favor.

News Reporter

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