Ante el saboteo de la burocracia ¡irreverencia revolucionaria!

Como podía esperarse, la burocracia ha intentado una vez más saldar por vías administrativas -que además son las únicas que conoce- un debate político. Así, ante la convocatoria hecha por el Frente Popular Antiimperialista y Antifascista (FPAA)[1] para un foro denominado “El papel de la clase trabajadora en la lucha por el salario, los derechos conquistados y frente al memorándum 2792”, y previsto para realizarse en el auditorio de la Universidad Nacional Experimental de Caracas (antiguamente Colegio Universitario Francisco de Miranda) el día de ayer 18 de julio, la burocracia ha intentado sabotear el encuentro a través de presiones para que dicho espacio fuese negado por las autoridades universitarias, tal como ocurrió.

La planificación de este foro, comenzó hace más de mes y medio, y entre las discusiones previas se debatía cuáles debían ser los temas y el alcance del mismo. El uso del auditorio, por su parte, había sido reservado hace aproximadamente quince días intentando fuese un lugar céntrico para los trabajadores. Sin embargo, al enterarse las autoridades del ministerio del trabajo que el foro tenía como objetivo la organización y movilización de los trabajadores para enfrentar el memorándum 2792, emanado de esa institución y que atenta contra los salarios, beneficios contractuales e incluso contra la misma inamovilidad, llamaron al ministerio de educación universitaria para que éstos últimos ejercieran presiones sobre las autoridades de la universidad y se nos negara el ingreso al recinto.

Esto no debe sorprendernos, no es la primera vez que desde un ministerio se da una orden para que “tumbe” una actividad que busque movilizar a los trabajadores por sus derechos, y en este caso específico de la universidad, se verifica lo que en materia universitaria hemos denunciado: que una universidad que no es democrática termina siendo una parcela o una iglesia.

Desde Lucha de Clases, condenamos la actuación de los ministros del Trabajo y Educación respectivamente, quienes a través de presiones intentaron impedir que el movimiento obrero se expresara. Si no somos capaces de defender siquiera nuestro derecho a expresarnos y realizar un foro, entonces no seremos capaces de defender los derechos de los trabajadores, por esta razón, para Lucha de Clases fue un compromiso seguir con la convocatoria y demostrarle el ministro del trabajo que él no nos dice ni cuándo ni dónde realizar nuestras actividades. Ante su sabotaje, decidimos continuar con la convocatoria de los trabajadores y convertir el foro en una protesta, si no en el auditorio, entonces en la plaza del BCV junto a pueblo.

Para nosotros, la actuación de la burocracia no hace sino reflejar un profundo temor ante la organización y movilización de los trabajadores, no se pueden permitir siquiera la más mínima expresión de una organización que los cuestione y que denuncie los pactos y acuerdos a los que han llegado con los empresarios para pulverizar el salario y violar los derechos conquistados por la clase trabajadora durante el gobierno de Chávez.

Por otro lado, el sabotaje permitió poner sobre la mesa un debate que hoy se hace urgente: ¿cuál es el papel de la izquierda ante la crisis y cuáles deben ser los métodos de lucha? Para nosotros, la izquierda está llamada a constituirse en una alternativa revolucionaria, y esto se hace a través de la lucha codo a codo con los trabajadores, campesinos, comuneros y pueblo pobre en general, conectando las justas luchas por reivindicaciones con un programa de transformación de la sociedad. Este sabotaje, planteaba la cuestión de si abortar el foro (y claudicar ante la burocracia), o dar un paso al frente y tomar la calle en forma de protesta ¡Nosotros optamos por dar un paso al frente!

Es necesario ir rompiendo con los métodos de lucha que son ajenos a la clase obrera, métodos que no se basan en la fuerza de los trabajadores, sino que buscan mantener a éstos en los estrechos márgenes de la democracia burguesa, dilatando sus luchas y conduciendo a la desmoralización y a la derrota -para luego culpar a los trabajadores por su desanimo-. La alternativa revolucionaria que planteamos la vamos a construir al calor de la pelea.

¡Defendamos nuestras conquistas! ¡Luchemos por el Socialismo!
¡Únete a Lucha de Clases!


[1] El FPAA está integrado por las organizaciones Lucha de Clases, Partido Patria Para Todos, Partido Comunista de Venezuela, Izquierda Unida y el Partido Revolucionario de los Trabajadores.

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